Junto a la presidenta del Comité de Damas la visitaron en su casa ubicada en Tiabaya

Le llevan ayuda humanitaria. Mejorarán su vivienda y tendrá asistencia médica permanente

 

Andres Gutiérrez Cahuana, la mujer más longeva del Perú e incluso del mundo vive en Tiabaya. El próximo 25 de mayo, cumplirá 123 años de edad. El gobernador regional, Arq. Elmer Cáceres Llica, acompañado de su esposa, Sra, Jenniffer Neira Gonzáles, la visitó en su domicilio,  entregándole de una distinción con ocasión del Día Internacional de la Mujer,.

La Autoridad  Regional, junto con un equipo de profesionales del Centro de Salud de Tiabaya pudo constatar el buen estado de salud de la Sra.  Andrea, quien según su Documento Nacional de Identidad, nació el 25 de mayo de 1896. No tiene problemas pulmonares o cardíacos, solo con algunos padecimientos producto de la longevidad, como disminución de la visión y de la audición.

Se vino a la ciudad de Arequipa hace más de 20 años, de su natal Ayacucho. Tuvo 12 hijos, de los cuales solo vivirían tres. Actualmente habita en la casa de uno de ellos, junto con su nuera Paula Acapana.   Habla solo quechua, por lo que pudo dialogar con el Gobernador Regional, con quien compartió una taza de chocolate y el tradicional pan de tres puntas.

La centenaria mujer,  de acuerdo a su DNI superaría no solo a la japonesa Kane Tanaka, declarada por la Organización Guinness World Records como la mujer viva más longeva del mundo con 116 años y 69 días; sino también a la francesa Jeanne Louise Calment, quien tiene el record de longevidad oficial de todos los tiempos. Esta última vivió 122 años y 164 días y falleció en agosto de 1997.

El Gobernador se  comprometió apoyar a Andrea mejorando las condiciones en que las que actualmente vive, le construirán e implementarán un nuevo módulo de vivienda de concreto. Además, se le brindará asistencia médica a domicilio en forma permanente. Asimismo se impulsará las gestiones para su reconocimiento mundial por la Organización Guinness World Records.

La familia de Andrea, atribuye el secreto de su larga existencia a la buena alimentación que tuvo, consistente en productos oriundos de su pueblo, como maíz, trigo, quinua y carne de alpaca.